“El plan va dirigido a levantar el mercado que sigue estando allá afuera y que se sigue acumulando”.
El Programa Impulso a la Vivienda, propuesto por el gobernador Luis Fortuño para estimular el mercado de viviendas en la Isla es uno abarcador, y “la medicina que necesitaba el paciente”, según Rafael Rojo, ex presidente de la Asociación de Constructores de Hogares de Puerto Rico.
Rojo hizo estas expresiones durante una mesa redonda que Construcción llevó a cabo con profesionales de la industria. Según Rojo, el plan de incentivos que está ante la consideración de la Legislatura, es producto de distintas propuestas presentadas al Gobierno por los diversos sectores que componen la industria de la construcción, propuestas que se integraron al plan de gobierno de Luis Fortuño.
“El plan va dirigido a levantar el mercado que sigue estando allá afuera y que se sigue acumulando”, dijo el desarrollador. Según datos de la industria, en lo que va de año se han vendido alrededor de 1,700 unidades de vivienda y se proyectaba que, de continuar este ritmo, al finalizar el 2010 se habrían vendido menos de 3,500 unidades, aproximadamente. Esto contrasta con el número de unidades vendidas el año pasado, cifra que alcanzó las 5,000 unidades.
Se estima, además, que en estos momentos existe un inventario de unidades, terminadas y con permiso de uso, de entre 10,000 a 13,000, y de continuar el actual ritmo en ventas, podría tardar entre cinco a seis años en liquidarse. El plan busca mover este inventario para activar una industria tan importante para la economía del país. Aunque ha habido expresiones a favor del proyecto también hay un sector que se opone a este nuevo plan de incentivos por considerar que en nada resuelve la crisis de vivienda, ante la falta de empleo y de compradores.
Al respecto, Rojo indicó que “no hay duda que hay menos empleos, que hay problemas económicos pero sigue habiendo un gran grupo allá afuera de consumidores interesados en comprar y que, hasta entonces, no tenían motivación para atraerlos al mercado. Esto va a despertar un interés en ese mercado”. “Esto se suma a los otros estímulos que hay en estos momentos: intereses bajos, los incentivos de los desarolladores… todas esas condiciones siguen estando ahí”, sostuvo el ex Presidente de la Asociación de Constructores de Hogares.
Con relación a establecer topes para acogerse a los estímulos, Rojo señaló que los desarrollares entienden que se les debe otorgar mayores incentivos a las viviendas de menor costo. Sin embargo, indicó que es “ponernos una camisa de fuerza que no estimula para nada la economía”. “Si lo que se busca es estimular la economía y despertar un mercado que está durmiente, ¿por qué no darle la oportunidad a un inversionista de invertir en una propiedad de mayor precio si la meta es estimular la economía, estimular el mercado? Me parece que se está perdiendo de perspectiva que lo que se busca es precisamente estimular la economía”.
Por su parte, los corredores de bienes raíces especializados en proyectos nuevos Lupe Canteli y Mario Ramírez coincidieron en que el programa va a ser de gran ayuda para mover el inventario de vivienda. “Va a ayudar mucho porque los bancos estaban haciendo una reserva anticipada para el pago de contribuciones muy alto y ahora eso ya se eliminó; ahora con el 105% las personas que tienen que vender su casa pueden hacerlo más fácilmente porque se facilita mucho el mercado de reventa”, sostuvo Canteli, presidenta de LC Real Estate.
La experimentada corredora de bienes raíces añadió que “esto va a permitir que la economía se mueva en cuanto a empleo, que es muy importante; es mirar al futuro”. Sin embargo, Canteli entiende que se debió extender la ayuda a las propiedades entre $300,000 y $600,000 para la clase trabajadora que tiene muchos más gastos y no tiene ningún tipo de incentivo.
Con relación a la exoneración contributiva, indicó Canteli que “no sólo beneficia a los consumidores sino también a los municipios, pues aunque ellos crean que están dejando de recibir dinero, no es lo mismo tener un proyecto fantasma abandonado con 300 unidades sin vender, cuya contribución a recibir es 0, que tener una comunidad habitada con 300 nuevas familias que van a darle vida al municipio, comprando en los centros comerciales, en gasolineras, en farmacias, en donde aportan el 7% de contribución sobre el consumo”.
Incentivos como nunca antes
El mercado es idóneo para comprar, dice Mario Ramírez, presidente de Mario Ramírez y Asociados, añadiendo que los intereses están históricamente bajos, los consumidores reciben incentivos por parte de los desarrolladores como nunca antes, que pueden incluir enseres y hasta dinero para los gastos de cierre, ajustes de precios en prácticamente todos los proyectos nuevos y en muchas de las propiedades en reventa.
“Las tasas de interés están históricamente bajas, con hasta un 3%. Es la más baja desde que yo entré en este negocio en el 1968”, señaló, por su parte, José A. “Tony” Torres, presidente de la Asociación de Banqueros Hipotecarios, añadiendo que no se vislumbra una nueva baja en intereses, por lo que “tenemos unas tasas que no van a durar mucho, tal vez varios meses más”.
Por su parte, Yasmín Nieves, presidenta de Caribbean Properties, indicó que en estos momentos la inversión que tiene que hacer un cliente para comprar una vivienda es mínima. “Hace unos días tuve una clienta que tiene cerca de 50 años y nunca había comprado una propiedad, no podría hacer una transacción de compra. Esta persona compró una propiedad de sobre $300,000 llevando al cierre sólo $3,000; compró por nada. Los cierres que estamos viendo son aquellos donde el cliente hace una inversión mínima”, añadió Nieves.
Los entrevistados enfatizaron que comprar una vivienda sigue siendo la mejor inversión que puede hacer una persona. “Hoy día comprar una propiedad es mejor que tener un dinero en el banco, ya que estos depósitos generan muy pocos intereses, mientras que la propiedad te va a dar seguridad y, sin duda, va a revalorizar”, señaló, por su parte, Ernesto Rodríguez, presidente de ACANA Real Estate.
Por otro lado, Mario Ramírez, exhortó a los consumidores que están en busca de una vivienda o a quienes han visto una propiedad que les gusta que no lo piensen mucho para tomar la decisión. “Si vas a un proyecto que te gustó yo no te puedo asegurar que dentro de 6 meses se vuelvan a ajustar los precios pero también si al consumidor le gusta una unidad en particular, puede ocurrir que en 6 meses esa unidad ya no esté disponible”, añadió Ramírez.
Al respecto, Ceci Alfonso, presidenta de Ceci Alfonso Real Estate, indicó que “si viste la propiedad que te gusta para vivir, piensa posiblemente que al resto de los consumidores que visitan el proyecto también les gusta. Esa propiedad se va a vender y más aún con los nuevos incentivos. No espere a que baje de precio ya que lo que va a bajar posiblemente son aquellas unidades que por alguna razón no tienen salida”, dijo la corredora de bienes raíces, añadiendo que ya los proyectos han hecho sus ajustes, no necesariamente bajando los precios sino añadiendo al producto.
Ojo con el valor de reemplazo
Según los entrevistados, otro factor que el consumidor debe tomar en cuenta es el valor de reemplazo de la propiedad ya que los costos de construcción han aumentado en cerca de un 30 por ciento en los últimos cinco años. “En cualquier mercado casi todo el inventario que está allá afuera no se puede volver a construir al costo original”, añadió Rafael Rojo.
Comunicado de prensa de El Nuevo Dia, 28/agosto/2010